Benito Juárez,5 de Marzo del 2025.-La violencia en Cancún sigue en aumento, y la noche de este miércoles se registró un segundo ataque armado en menos de media hora , ahora en la SM 219. Este atentado ocurrió contra un restaurante bar de mariscos, que apenas había abierto sus puertas hacía pocos días.

De acuerdo con los testimonios de los testigos presentes en el lugar, sujetos armados arribaron al negocio, ubicado sobre la calle 103 con calle 56, y dispararon en varias ocasiones contra el establecimiento, donde se encontraban varios clientes. Lamentablemente, las balas alcanzaron a dos personas que se encontraban en el interior del lugar y no pudieron resguardarse a tiempo.

Tras el ataque, elementos de la policía llegaron rápidamente al sitio y acordonaron el área. También acudió una unidad médica, donde paramédicos valoraron a los lesionados. Desafortunadamente, uno de los heridos ya había perdido la vida, mientras que el otro fue trasladado de urgencia al hospital general Jesús Kumate Rodríguez, custodiado por una patrulla municipal.
Este ataque ocurrió apenas media hora después de que un domicilio en la SM 248 fuera atacado a balazos, lo que refleja el grave nivel de violencia que vive el municipio de Benito Juárez. En este contexto, los pequeños empresarios se ven severamente afectados, muchos de los cuales se ven en la necesidad de cerrar sus puertas ante la creciente inseguridad. Se especula que el ataque podría estar relacionado con el cobro de “derecho de piso”, una práctica que ah afecta en los últimos años a los empresarios en Cancún.

El impacto de esta violencia no solo recae en los negocios, sino también en las familias que, a menudo, son testigos de estos actos. Sin embargo, hasta el momento, la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Patricia Peralta de la Peña, no ha mostrado una postura firme ni ha enfrentado el grave problema de la inseguridad. Su gestión parece enfocada en proyectos que dejan ingresos al municipio, mientras que la seguridad, que debería ser una prioridad, continúa en el olvido.
Este nuevo ataque pone de manifiesto la falta de control sobre la situación de violencia que azota a la ciudad y deja en evidencia la urgencia de una respuesta contundente de las autoridades federales.